Conoce

La Sastrería abrió sus puertas en julio de 2024 con la ilusión de ofrecer una cocina honesta, basada en buen producto de nuestra tierra y recetas elaboradas con cuidado. Un espacio pensado para que cada persona que nos visite se sienta cómoda, sin prisas y con la sensación de estar en un entorno familiar.
Nuestra filosofía
En La Sastrería apostamos por una cocina basada en el producto de calidad, la sencillez bien entendida y el sabor auténtico. Trabajamos con materias primas seleccionadas y elaboraciones cuidadas, donde cada plato tiene sentido y personalidad.
Nuestra propuesta se apoya en la cocina mediterránea actualizada, incorporando influencias de nuestras raíces zamoranas y cántabras, que aportan carácter, tradición y profundidad a la carta. Creemos en una cocina reconocible, que apetece repetir y que se adapta a la temporada.


Ana Sastre, al frente del proyecto
Al frente de La Sastrería se encuentra Ana Sastre, responsable tanto de la cocina como de la sala. Su experiencia, dedicación y sensibilidad culinaria marcan la identidad del restaurante y se reflejan en cada plato y en cada servicio.
Ana entiende la gastronomía como una forma de cuidar a las personas, prestando atención tanto a la calidad de la cocina como a la experiencia global del cliente. Su implicación personal en el día a día garantiza un estándar constante y un trato cercano.
Un espacio para disfrutar y compartir
La Sastrería es un lugar pensado para todos los momentos: desde un aperitivo informal acompañado de buenas tapas, hasta comidas tranquilas, cenas especiales o encuentros entre amigos y familia. El ambiente es cercano, cuidado y sin artificios, ideal para dejarse llevar por la conversación y el disfrute.
Nuestro equipo trabaja cada día para que el servicio sea atento y profesional, manteniendo siempre un trato próximo que haga que cada cliente se sienta bienvenido.

Descubre nuestra forma de entender la cocina
Ven a conocernos y disfruta de una experiencia gastronómica basada en el respeto al producto y al tiempo en la mesa.
